Eliseo Gil presta declaración como imputado
su testimonio de ayer se alargó durante más de tres horas
Presentó el informe de un arqueólogo para avalar la autenticidad de los hallazgos de Iruña Veleia
El remolino legal generado en torno a los hallazgos arqueológicos de Iruña Veleia se traslada esta semana a los juzgados de Vitoria, donde ayer prestó declaración el ex director del yacimiento, Eliseo Gil, en calidad de imputado. El testimonio del discutido arqueólogo arrancó alrededor de las 12.00 horas y se extendió más allá de las 15.15 horas, tiempo que Gil invirtió en reiterar su inocencia y reclamar la autenticidad de los descubrimientos objeto de polémica. El de ayer fue el comienzo de lo que se perfila como una semana intensa y ajetreada en lo legal para Eliseo Gil, ya que de nuevo mañana y el viernes regresará a los juzgados para seguir prestando testimonio en las múltiples causas abiertas contra su persona. Ayer le tocó el turno a la querella de Euskotren, antigua patrocinadora de las excavaciones de Iruña Veleia, quien reclama a Gil parte del dinero invertido en el yacimiento. La sala encargada de abrir el fuego de las diligencias previas fue el Juzgado de Instrucción número cuatro, aunque Gil y la codirectora del yacimiento, Idoia Filloy, visitarán a lo largo de la semana diferentes juzgados en cada una de sus citas con la ley. El jueves le llegará el turno a la denuncia de la empresa pública Eusko Trenbide Sarea y el viernes a la de la Diputación. Para defenderse de las imputaciones, el ex director de la excavación aportó un informe del reputado arqueólogo Edward Harris, creador de un sistema de registro revolucionario a nivel mundial. Este documento atestigua que Gil ha seguido con fidelidad su sistema y asegura que todas y cada una de las piezas recabadas en Iruña Veleia es auténtica. Dicho informe pasará a formar parte del expediente del caso como prueba pericial de la defensa. El abogado de Gil y decano de los letrados alaveses, Javier Martínez de San Vicente, aprovechó la jornada para preguntar exhaustivamente por cada uno de los detalles que rodean al caso Veleia y el ex director del yacimiento contestó profusamente a cada una de las cuestiones. Martínez de San Vicente anunció que el próximo viernes la defensa aportará “numerosos y contundentes informes” firmados por arqueólogos y filólogos “de peso” que rebaten, punto por punto, las acusaciones de falsedad contenidas en las conclusiones de los estudios llevados a cabo por la UPV y la comisión investigadora, documentos que han dado lugar a las querellas contra Gil. querella doble Desde 2001 hasta el primer semestre de 2006, la empresa pública EuskoTren financió las investigaciones arqueológicas, aunque a partir de julio de 2002, las subvenciones se repartieron a partes iguales entre la citada EuskoTren y la entonces recién creada Eusko Trenbide Sarea (ETS), cuya labor se centraba en la construcción y gestión de infraestructuras ferroviarias en la CAV. Es por ello que las dos entidades se han querellado contra el ex director de Iruña Veleia y la razón de que coexistan dos denuncias en dos juzgados diferentes de forma simultánea.
Gil admite una broma en una pieza pero ratifica la autenticidad del conjunto de Veleia
el informe que aporta ahora dice que la falsificación sería extremadamente difícil
Los ex responsables del yacimiento arqueológico aseguran que nadie les recomendó cambiar su metodología de trabajo.
asier burdain. vitoria. Había proclamado en numerosas ocasiones su inocencia y sugerido a laboratorios externos que realizasen pruebas para comprobar que las piezas del yacimiento de Iruña Veleia no habían sido manipuladas, pero hasta ahora el ex director de la excavación, Eliseo Gil, no había resultado tan explícito al afirmar “que en el yacimiento se encontraron hallazgos excepcionales y que eran auténticos”. Tanto Gil como la ex codirectora de la excavación, Idoia Filloy, declararon el martes ante el Juzgado de Instrucción número 4 de Vitoria en respuesta a la querella de la empresa EuskoTren, patrocinadora de la excavación, y ambos fueron tajantes: “no se ha realizado ninguna alteración, modificación o inscripción en los restos arqueológicos hallados en el yacimiento”.
La del martes fue la primera de las tres comparecencias que Gil y Filloy realizarán esta semana para atender los requerimientos de las respectivas querellas que EuskoTren, Eusko Trenbide Sarea y la Diputación interpusieron contra ellos después de que estallara el caso Veleia . Una trama en la que se acusa a los dos responsables del yacimiento de haber falseado inscripciones en euskera y de origen cristiano en piezas arqueológicas para hacerlas pasar por hallazgos excepcionales. La Diputación incluso llegó a tomar como ejemplo de las falsificaciones una supuesta consistente en inscribir la palabra Veleia en uno de los restos.
Las declaraciones de los dos responsables de la investigación -y de la empresa Lurmen, gestora del yacimiento- caminaron por la misma senda. Los imputados reiteraron que los hallazgos excepcionales fueron descubiertos por sus colaboradores, aunque en alguna ocasión fueron testigos directos de los mismos. En pocos casos se tuvo constancia del carácter excepcional de las piezas en el momento de la extracción y no fue hasta después, durante el lavado de las mismas, cuando se constató su naturaleza. “No es cierto que haya creado fraudulentamente los hallazgos del yacimiento para así seguir obteniendo el dinero del patrocinador”, aseveró Gil. De las declaraciones se extrae, además, que desde el descubrimiento de una pieza hasta su confirmación como excepcional “puede pasar desde poco tiempo hasta unos meses”.
En cuanto a la aparición de una pieza en 2005 con la inscripción “Veleia”, Gil explicó que fue el geólogo Óscar Escribano quien a modo de “broma”, realizó la escritura sobre una pieza sin apenas valor económico, histórico o artístico y que rápidamente se comunicó a todos que se trataba de un simple entretenimiento.
matiz diferente Ainhoa Gil, hermana del ex director que trabajaba en el yacimiento dedicada al procesamiento y lavado de las piezas, “examinó todos los descubrimientos excepcionales y dio fe de su hallazgo”. Llegados a este punto existe una diferencia de apreciación entre la declaración de Gil y la de Filloy. El ex director aseguró que “no es cierto que los hallazgos encontrados en el proceso de lavado fueron localizados todos por su hermana Ainhoa”, mientras que la ex codirectora declaró que “la mayor parte de los hallazgos encontrados en el proceso de lavado se realizaron por la hermana de Eliseo”.
Donde sí coincidieron ambos fue en torno a la metodología de trabajo empleada. Pese a que en su día los trabajadores de Lurmen Miguel Ángel Berjón, Carlos Crespo y José Ángel Apellaniz afirmaron haberse desvinculado de la excavación por diferencias en la forma de tratar y catalogar las piezas, Gil y Filloy manifestaron que nunca se puso en duda su forma de trabajar. “No es cierto que Berjón y Apellaniz recomendaran cambiar la metodología”, dijo Gil. Desde 1994 hasta 2008, fecha en la que surgieron los problemas, ni el director del Departamento de Patrimonio Histórico, Félix López, ni la directora del Museo de Arqueología, Amelia Valdeón, cuestionaron, según el ex director, el método o la autenticidad de las piezas.
Por lo que respecta al documento presentado por la defensa de Gil y elaborado por el renombrado arqueólogo Edward Harris, “sin obtener ninguna compensación financiera”, éste asegura que tanto Gil como Filloy aplicaron los nuevos métodos de análisis estratigráfico recogidos en su libro Principios de estratigrafía arqueológica .
Aunque Harris admite en su informe no haber visto las excavaciones en persona ni haber examinado los registros estratigráficos originales, asegura que tras examinar la profusa documentación que se le ha remitido, la investigación cumplió “con los más altos estándares” y advierte que falsificar la secuencia estratigráfica de una excavación como la de Veleia resultaría “extremadamente difícil”.


















